
Aunque Borja y Blanca organizaron una fiesta para su hijo, Tita no acudió aunque se desconoce si fue por iniciativa propia o por no estar invitada.
Los que sí asistieron a la merienda familiar fueron Heidi y Miguel, padres de Blanca. En la puerta de la vivienda se les pudo ver con un regalo para el pequeño. Tampoco faltó su hermano Pedro con su familia.
Aunque todos fueron muy discretos a la salida de la fiesta, fue inevitable que los periodistas hiciesen referencia a la ausencia de la Baronesa.
Parece que sus desavenencias pueden ser más irreconciliables que nunca tras la demanda interpuesta por Carmen a su primogénito. Hay que recordar que el año pasado el cumpleaños se celebró en un hotel de Barcelona y sí asistió la Baronesa.
¿Acercará posturas algún día esta familia?













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