
El galardón fue recibido por su actuación, como Mejor Actriz, en la película “The Reader”.
La actriz, harta de que todo el que vaya a su casa le pregunte por la estatuilla, ha decidido ponerla fuera de la vista de los invitados a su casa, por lo que ha optado por depositarla en un lugar donde la gente pueda verlo en privado, el cuarto de baño.
Además, Kate asegura que lo que más le gusta de acudir a fiestas tan glamourosas no es alzarse con el premio: “puedo usar hermosos vestidos y sólo la experiencia de esos momentos es más que suficiente”.












