
El periódico The Enquirer asegura que la actriz no le permitió el acceso a su casa por haberse pasado bebiendo tequila en una noche de fiesta.
Pero que no cunda el pánico. Pese a que se vuelve a demostrar la inestabilidad de su relación, esto pasó a mediados del mes de diciembre, y posteriormente les hemos podido ver en la gala de Unicef, por lo que parece ser que la bronca se quedó en cosa de poco.
Al parecer, ésta última gran discusión se debió a que Brad llegó borracho a casa, y Angelina no lo consintió: “¿Cómo te atreves a aparecer así? Me juraste que no volverías a beber. ¿Qué clase de ejemplo eres para nuestros hijos?” asegura el periódico.
Tras esta bronca, la actriz le sugirió que se “despejase” fuera de casa, y Brad le hizo caso. Cuando el actor se recuperó abandonó la playa a la que había ido para pasar la borrachera y volvió al domicilio conyugal.
Como decimos, la sangre no llegó al río puesto que han pasado las Navidades juntos y han sido fotografiados disfrutando de estas fiestas viendo el musical de Mary Poppins junto a sus hijos.











